Para preparar el proyecto "El cuento fantástico" (ver el planteamiento inicial en mi blog de aula En el Villena) releo la Introducción a la literatura fantástica, de Tzvetan Todorov, y la Antología de la literatura fantástica, de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. Algunos de los textos de esta antología los voy encontrando en Internet y los incluyo en el wiki de relatos. Uno de los que más me gustan, "Final para un cuento fantástico", está reproducido en infinidad de sitios en la Red. Elijo el enlace con la excelente biblioteca virtual Ciudad Seva.
Antes de que el Corte Inglés nos anuncie la primavera, quiero que empiece a brotar en mi blog. He abierto un wiki al que he llamado "Poemas de las cuatro estaciones". Os invito a participar con poemas en los que aparezca el tema de la primavera. A ver si tiene tanto éxito como el wiki de relatos (que sigue abiertos).
El título de este post es el último verso del poema "Mozart", de Luis Cernuda. Abre su última colección de poemas, Desolación de la Quimera, escritos entre 1956 y 1962. Este poema fue escrito hace cincuenta años, en 1956, con ocasión del segundo centenario del nacimiento del compositor.
En este 250 aniversario, copio algunos versos del poema como doble homenaje, a la música de Mozart que los inspiró y al propio poeta, quien tomó al compositor como materia para meditar sobre la creación artística como deseo de perdurar en el tiempo:
Si alguna vez te preguntase: "La música, ¿qué es?". "Mozart", dirías, Es la música misma". Sí, el cuerpo entero De la armonía impalpable e invisible, Pero del cual oímos su paso susurrante De linfa, con el fresco que dan lunas y auroras, En cascadas creciendo, en ríos caudalosos.
***
Su canto, la mocedad toda en él lo canta: Ya mano que acaricia o ya garra que hiere, Arrullo tierno en sarcasmo de sí mismo, Es (como ante el ceño de la muerte Los juegos del amor, el dulce monstruo rubio) Burla de la pasión, que nunca halla respuesta, Sabiendo su poder y su fracaso eterno.
***
Voz más divina que otra alguna, humana Al mismo tiempo, podemos siempre oírla, Dejarla que despierte sueños idos del ser que fuimos y al vivir matamos. Sí, el hombre pasa, pero su voz perdura, Nocturno ruiseñor o alondra mañanera, Sonando en las ruinas del sueño de los dioses.
Este es el poema de Luis Cernuda al que hacía referencia en el post anterior (Jazz y literatura):
QUISIERA ESTAR SOLO EN EL SUR
Quizá mis lentos ojos no verán más el sur de ligeros paisajes dormidos en el aire, con cuerpos a la sombra de ramas como flores o huyendo en un galope de caballos furiosos.
El sur es un desierto que llora mientras canta, y esa voz no se extingue como pájaro muerto; hacia el mar encamina sus deseos amargos abriendo un eco débil que vive lentamente.
En el sur tan distante quiero estar confundido. La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta; su niebla misma ríe, risa blanca en el viento. Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.
José María González-Serna ha mostrado en un post reciente un Cazatesoros destinado a introducir a sus alumnos en el conocimiento del haiku. El examen de este recurso y de los sitios enlazados me ha movido a buscar en mis archivos un proyecto a medio hacer sobre este género poético.
El haiku me ha interesado desde que empecé a tratar de enseñar literatura. Todavía conservo algunas composiciones de alumnos hechas a comienzos de los 80. Más recientemente, tras la lectura del trabajo de Pedro Aullón de Haro, El jaiku en España (Editorial Playor, colección Nova Scholar), me interesé por la presencia del haiku en la "poesía nueva" de los años 20, especialmente en Federico García Lorca. En su obra de estos años, en particular en Suites, es posible identificar verdaderos haikus:
En el campo sin monte,
una laguna clara, manantial apagado.
Creí ver, además, que bastantes poemillas de Suites pueden transformarse en haikus si se manipulan de acuerdo con unas normas que elaboré partiendo de lecturas que ahora no puedo precisar.
Las notas que conservo de este proyecto no terminado (como tantos otros) las pongo aquí, por si le pueden servir a alguien.
(Al hojear el trabajo de Aullón de Haro que he citado arriba, me encuentro con una felicitación navideña de 2002 con un haiku de Masaoka Shiki, presentado en tres lenguas; japonés, catalán (versión de Luis Puig y Jenaro Talens) y castellano (versión de Jesús Munárriz):
Ja ho he fet tot El teló de l'any cau A prop del foc
Una mujer sueña con una preciosa casa en la que no vive nadie y un día pasa delante de esa casa: cúpula, tejado a dos aguas y porche. Se dirige hacia la casa, llama a la puerta y le abre lentamente ¡ella misma!, una mujer sonriente que es su réplica exacta.
Además, la fiebre por recolectar cuentos breves me lleva a releer La vida instrucciones de uso, de George Perec. Y selecciono, de momento, la "Historia del acróbata que no quiso bajarse del trapecio", inserta en el capítulo 13. Este relato está tomado de "Un artista de trapecio", de Franz Kafka
En mi hora de guardia he llevado a un grupo de alumnos a la biblioteca. Mientras trabajaban o estaban de tertulia -más esto que aquello- he tomado de un estante una edición de los Epigramas de Marco Valerio Marcial (en primero de facultad traduje una antología de este poeta editada por el catedrático mallorquín Miguel Dolç, que era mi profesor). He estado hojeando el libro y, a pesar del fastidio que me producía que la traducción no conservase el verso, la lectura errática mientras de vez en cuando levantaba los ojos para mirara el mar me ha alegrado la tarde. Copìo la versión del poema 47 del Libro X:
Las cosas que hacen más feliz la vida, gratísimo Marcial, son éstas: una hacienda no conseguida con esfuerzo, sino heredada; un campo no desagradecido, un fuego permanentemente encendido; un pleito nunca, la toga en pocas ocasiones, el espíritu tranquilo; unas fuerzas de hombre libre, un cuerpo sano; una sencillez prudente, amigos de igual condición; convites fáciles, una mesa sin aparato; una noche no ebria, sino libre de cuidados; un lecho no triste y sin embargo casto; un sueño que haga breves las tinieblas; querer ser lo que eres y no preferir otra cosa; no temer el último día, ni desearlo.
Mientras miraba el mar, he creído saber que una de estas fuentes de la felicidad ya la poseía: "querer ser lo que eres y no preferir otra cosa". Sé que ese sentimiento es efímero, por eso quiero rescatarlo y dejar testimonio del tesoro que he poseído durante un rato.
Al empezar la Navidad releí "Nochebuena cincuenta y una", un villancico pagano de Luis Cernuda, como antídoto contra la morbidez que se apodera de nosotros en estas fechas. Hoy he releído el poema dramático del mismo autor "La adoración de los Magos" (de Las nubes), con el ánimo de purgar cualquier caída sentimental en el "buen rollito" navideño en que haya incurrido. Copio de esta inquietante composición su final (el "ellos" del poema son los Magos):
Epitafio
La delicia, el poder, el pensamiento Aquí descansan. Ya la fiebre es ida. Buscaron la verdad, pero al hallarla
No creyeron en ella.
Ahora la muerte acuna sus deseos, Saciándolos al fin. No compadezcas Su sino, más feliz que el de los dioses
Sempiternos, arriba
Si los versos citados resultan oscuros sin los que los preceden, que sirvan de invitación para leer el poema completo.
He llegado casualmente a Sangre Polar, un blog dedicado al género negro. Hoy ha comenzado la publicación de El cuento de navidad de Auggie Wren, de Paul Auster. Anuncia entregas a lo largo de cuatro días.
Ilustracion de Isol, ilustradora de la edición argentina (Editorial Sudamericana)
Lu nos ha dado a conocer sus TOPcuentos , y en un comentario a su artículo le han sugerido que cuelgue los relatos (los que sean de dominio público) en Wikisource, para que podamos consultarlos todos. He visitado esta biblioteca ,cuya existencia ignoraba (me encanta ser tan ignorante para sorprenderme cada día con algo), y me parece muy interesante la idea de ir colgando allí nuestros reatos preferidos. Pero ahora me urge recopilar relatos que puedan ser clasificados de acuerdo con diversos procedimientos narrativos, pues voy a iniciar un proyecto de composición de relatos con los grupos de 3º de ESO.
Como ya estoy familiarizado con Schtuff, he abierto aquí un wiki para recoger y clasificar relatos. He incluido algunos de los TOPcuentos de Lu, pero también otros con los que me gusta trabajar en clase. Los tags que voy a usar de momento son:
estructura perspectiva tiempo diálogo discursorelatado descripción tiempos puntuación transtextualidad
Internet no solo nos proporciona recursos y herramientas para nuestras clases, sino que también nos permite constatar que lo que un día se nos ocurrió a nosotros, a otros también se les ha ocurrido. Vine esto a cuento por los hallazgos que hice ayer con un pequeño grupo de 3º de ESO. Estábamos leyendo el cuento "Dayoub, el criado del rico mercader", incluido en Obabakoak, de Bernardo Atxaga. Leído el texto en voz alta entre varios alumnos, observadas algunas formas verbales del pasado (para distinguir el aspecto puntual y durativo), quise enseñarles el relato de donde Atxaga había tomado la historia para transformarla ("El gesto de la muerte", incluido por Borges en su famosa Antología de la literatura fantástica) y pedirles que examinaran las diferencias entre uno y otro relato. Pues bien, en vez de leerles el cuento que nos dio a conocer Borges, se me ocurrió proponerles que comprobáramos si estaban en Internet los dos cuentos. La búsqueda dio estos resultados. En primer lugar, una anotación en blog.dhistoria.com, día 5 de marzo (con un error que se advierte fácilmente, pero con informaciones interesantes sobre el origen de la historia); en segundo lugar, una propuesta de trabajo para la clase de ELE en la que se propone una comparación entre "El criado del rico mercader" (la versión de Atxaga del relato "El gesto de la muerte", también incluida en Obabakoak) y "Dayoub, el criado del rico mercader". Pero cuando me quedé solo en el aula de informática seguí buscando y encontré este corto basado en el texto de Atxaga. También Manuel Vicent basó en el cuento "El gesto de la muerte" una columna publicada hace años en El País con el título de "La huida". Pero este texto no lo he localizado en Internet. Lo copiaré en una próxima anotación.