Una de las dificultades que encuentran nuestros alumnos para comprender un relato es que la situación inicial -el dónde, el cuándo y el quién- no queda definida desde el principio. Es el lector quien debe ir reconstruyendo estos elementos a partir de los indicios que el narrador proporciona. Por eso me parece pertinente proponer actividades como ésta: presentar los primeros párrafos de un relato que tenga esta dificultad y proponer a los alumnos que infieran, a partir de los datos que el texto les va proporcionando, los elementos de la situación inicial y también que identifiquen el conflicto.
El relato que he he elegido para hacer esta actividad con alumnos de 4º de ESO es Graffiti, de Julio Cortázar, que comienza de este modo:
Tantas cosas que empiezan y acaso acaban como un juego, supongo que te hizo gracia encontrar un dibujo al lado del tuyo, lo atribuiste a una casualidad o a un capricho y sólo la segunda vez te diste cuenta que era intencionado y entonces lo miraste despacio, incluso volviste más tarde para mirarlo de nuevo, tomando las precauciones de siempre: la calle en su momento más solitario, acercarse con indiferencia y nunca mirar los grafitti de frente sino desde la otra acera o en diagonal, fingiendo interés por la vidriera de al lado, yéndote en seguida.
Tras informar muy brevemente sobre Julio Cortázar, he entregado este primer párrafo del cuento acompañado de las siguientes preguntas:
1. ¿Quién se señala a sí mismo mediante la primera persona? ¿A quién señala mediante la segunda persona?
2. ¿Hay indicios del lugar donde sucedió lo que se va a relatar?
3. ¿Hay indicios del tiempo en que ocurrieron los hechos?
4. ¿A qué hechos se hace referencia en el inicio de este relato?
5. A partir de los datos anteriores, ¿cómo te imaginas el argumento de este cuento?
Con ello quería conseguir: a) crear curiosidad, interés por seguir leyendo; b) trabajar algunas habilidades imprescindibles para la comprensión, como la inferencia y la anticipación; y c) plantear problemas fundamentales de la narración, como el estatuto del narrador en el relato.